La incorporación de docentes integradores en las escuelas públicas forma parte de un debate que atraviesa hoy al sistema educativo en la provincia. El objetivo es acompañar dentro del aula a estudiantes que requieren apoyos específicos en sus trayectorias de aprendizaje. Sobre este tema dialogó con LG Play la especialista en neurociencias cognitivas Mariela Caputo.

La profesional explicó que en las aulas conviven niños con distintas formas de aprender y que esa diversidad exige respuestas educativas acordes. “Estamos discutiendo la propuesta de incorporar docentes integradores en las escuelas públicas para acompañar a aquellos estudiantes que necesitan una atención especial dentro del aula. Es un tema muy importante porque en las aulas conviven chicos con distintas formas de aprender y eso requiere respuestas educativas adecuadas”, señaló.

Trayectos de aprendizaje

Caputo indicó que muchas familias manifiestan preocupación por el desarrollo escolar de los niños con discapacidad y por las condiciones en que transitan su escolaridad. “Muchas familias están preocupadas por la educación de sus hijos con discapacidad y por cómo se van a desarrollar dentro de la escuela. Por eso es fundamental comprender que existen trayectorias de aprendizaje diversas. Desde la neurociencia sabemos que cada cerebro aprende de manera distinta”, explicó.

La especialista también señaló que este enfoque se vincula con el concepto de neurodiversidad: “Hablamos de neurodiversidad, que significa justamente eso: cada niño tiene un modo particular de aprender, de procesar la información y de relacionarse con el entorno”.

En ese contexto mencionó que algunos estudiantes presentan trastornos del desarrollo que pueden afectar el lenguaje, la lectura, las habilidades matemáticas o las interacciones sociales. Según indicó, estos alumnos requieren apoyos específicos para poder transitar su escolaridad.

Un trabajo articulado

El acompañamiento educativo debe entenderse como un proceso en el que intervienen distintos actores. “Es clave pensar la educación como un ecosistema en el que participan la familia, los terapeutas y la escuela. Todos deben trabajar de manera articulada para acompañar al niño dentro del ámbito educativo”, sostuvo Caputo y remarcó que contar con profesionales que orienten ese proceso puede mejorar la experiencia educativa tanto de los estudiantes como de los docentes. Según explicó, ese acompañamiento especializado permite orientar las trayectorias de aprendizaje y brindar herramientas para abordar las distintas necesidades que surgen en el aula.

Desigualdades

Caputo también señaló que en el país existen diferencias importantes en relación con los apoyos educativos disponibles. Indicó que algunas jurisdicciones cuentan con docentes de inclusión o programas específicos, aunque muchas veces falta acompañamiento cotidiano dentro del aula.

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“En distintas jurisdicciones hay docentes de inclusión o programas específicos, pero muchas veces no existe el acompañamiento cotidiano que algunos estudiantes necesitan dentro del aula”, explicó.

En ese sentido consideró necesario avanzar hacia cambios más sistemáticos que permitan garantizar apoyos adecuados en todas las escuelas. Según indicó, en la actualidad las prácticas educativas resultan muy dispares según la región.

Formación y trabajo

La formación docente constituye otro aspecto central para avanzar en una educación inclusiva. Los educadores, según afirmó la especialista, necesitan herramientas para planificar actividades diversificadas y comprender las necesidades específicas de estudiantes con distintos perfiles de desarrollo.

Caputo también aclaró que el acompañamiento no siempre implica la presencia permanente de otro profesional dentro del aula. En muchos casos, explicó, la capacitación y el trabajo en equipo permiten que los propios docentes realicen adaptaciones curriculares de manera efectiva.

Sin embargo, sostuvo que la presencia de un profesional especializado puede resultar de gran ayuda para orientar esas adaptaciones y acompañar tanto al docente como a los estudiantes.

Por último, subrayó que la responsabilidad del acompañamiento educativo no debe recaer en una sola persona: “La responsabilidad del acompañamiento educativo no debería recaer en una sola persona, sino que debe ser compartida por toda la comunidad escolar. El trabajo colaborativo entre colegas es fundamental para construir verdaderos entornos educativos inclusivos”.

Caputo valoró las iniciativas orientadas a fortalecer la inclusión en las escuelas. “Por eso celebramos las iniciativas que buscan generar ambientes de aprendizaje más acompañados y más inclusivos para todos los estudiantes”, concluyó.